Lejos de agotar la belleza de los rincones y de la luz de La Granja de San Ildefonso, proponemos un recorrido por sus monumentos que comienza en la Puerta de la Reina, obra ilustrada de granito y rejería levantada en el año 1794, reinando Carlos III. Giramos en la primera calle a la izquierda y recorremos la fachada principal de la Casa de los Infantes, también mandada construir por Carlos III para sus hijos los infantes Gabriel y Antonio. Es un gran palacio concebido por el arquitecto José Díaz Gamones. En la misma calle, pero en la otra acera, se encuentra la Casa Baüer como se conoce al palacete que se edificó como Casa de Gentiles Hombres de Cámara. Llegamos a la Puerta de Segovia, proyectada en 1767, cuyas rejas fueron realizadas por el maestro segoviano Silvestre Poderós.

Afrontamos ahora el paseo arbolado de la Alameda. A nuestra izquierda se levanta el Cuartel de Guardia de Corps, tropas aguerridas de caballería al servicio de la Corana, encargados de la seguridad de la familia real. Construido en el último tercio del siglo XVIII, hoy se destina a Centro de Negocios. A la derecha se alzan las Caballerizas Reales, edificadas unas décadas antes a iniciativa del Conde de Montijo, Caballerizo Mayor, hoy convertidas en viviendas.
Llegados a la plaza del Mercado Viejo subimos hacia la plaza del Teatro, del que tan sólo se conserva el nombre. A la izquierda entramos en la Plaza de España, presidida por la Real Colegiata. Camino del Palacio queda a nuestra derecha la Casa de Oficios, que serviría para dar alojamiento a la comitiva de la corte que se encargaba de servir y atender a los reyes durante sus estancias veraniegas. Se comenzó a construir en 1725 y sufrió una gran incendio en 1740.
* Fotografías cedidas por la OFICINA DE TURISMO DEL REAL SITIO DE SAN ILDEFONSO
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